La tecnología FTTH
propone utilizar la fibra óptica hasta la casa del usuario o cliente de fibra
(usuario final). La red de acceso entre el abonado y el último modo de
distribución puede realizarse con una o dos fibras ópticas dedicadas a cada
usuario (una conexión punto-punto que resulta en una topología en estrella) o
una red óptica pasiva (del inglés Passive Optical Network, PON) que usa una
estructura arborescente con una fibra en el lado de la red y varias fibras en
el lado usuario.
Las arquitecturas basadas
en divisores ópticos pasivos se definen como un sistema que no tiene elementos
electrónicos activos en el bucle y cuyo elemento principal es el dispositivo
divisor de haz (splitter). Dependiendo de la dirección del haz de luz, divide
el haz entrante y lo distribuye hacia múltiples fibras o lo combina dentro de
una misma fibra. La filosofía de esta arquitectura se basa en compartir los
costes del segmento óptico entre los diferentes terminales, de forma que se
pueda reducir el número de fibras ópticas. Así, por ejemplo, mediante un
splitter óptico, una señal de vídeo se puede transmitir desde una fuente a
múltiples usuarios.
La topología en
estrella provee de 1 o 2 fibras dedicadas a un mismo usuario. Proporciona el
mayor ancho de banda, pero requiere cables con mayor número de fibras ópticas
en la central de comunicaciones y un mayor número de emisores láser en los
equipos de telecomunicaciones
Respecto a la
arquitectura distribuida
Se recomienda la
arquitectura distribuida en las redes. Es decir, los elementos pasivos se
distribuirán lo más cerca del cliente final, minimizando los gastos de fibra
óptica. Sin embargo, su principal objetivo no es minimizar los gastos de fibra,
sino diseñar una red fácilmente escalable en el futuro, aprovechando los recursos
del diseño inicial. Con la menor inversión posible, permitirá aumentar las
zonas de cobertura en caso de crecimiento urbano de la localidad. Se recomienda
distinguir tres ramales, con las siguientes características en la distribución
de la fibra óptica:
Feeder o troncal. Es
la ruta por cada par de fibra óptica desde el Central Switch Point, hasta el
primer elemento pasivo o splitter. Es indispensable y obligatorio que la ruta
de feeder permita múltiples fibras ópticas, para permitir que varios operadores
puedan usar la red GPON.
Distribución. Es la
ruta entre el feeder y el último punto de distribución, a partir del cual
parten las fibras ópticas individuales hacia cada ONT o cliente. Mientras las
fibras de distribución se acerquen más a la zona que se pretende cubrir, se
reducen las cantidades de fibra óptica con la que se llega al abonado final. Si
es posible, se recomienda instalar un ODF o cajas de distribución cuyas
dimensiones se adapten a la infraestructura civil. Por ejemplo: ODF en forma de
cajetín de pared o de suelo para accesos a edificios con alta densidad de
clientes, o cajas de distribución pequeñas que puedan ubicarse sobre los
postes, en manzanas con baja densidad de clientes finales.
Acceso al Abonado.
Corresponde a la ruta desde la ubicación del ONT del cliente hasta el empalme
con el poste más cercano, o punto de conexión. En zonas con poca densidad de
vivienda, el tramo final del abonado puede hacerse por cableado aéreo desde la
casa del cliente hasta el poste más cercano que se conecta con la red de
distribución GPON. En zonas con mayor densidad de vivienda como edificios, se
recomienda instalar un cajetín u ODF, al pie del cual partirán las fibras de
acceso al abonado.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario